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PERIARTRITIS ESCÁPULO-HUMERAL

 

 

Inflamación de la articulación del hombro y acromioclavicular que supone bursitis subacromial, tendinitis, sinovitis, capsulitis pero que involucra la articulación entera y nervios y musculación adjuntos.

Los procesos que afectan propiamente al hombro son muy numerosos y provocan cuadros dolorosos llamados en conjunto "hombro doloroso", "periartritis escápulo-humeral" o "síndrome subacromial" que son denominaciones genéricas, ya que muchas veces es difícil determinar cual es el tejido más afectado en el ámbito del hombro (tendones, cápsula articular o bolsas sinoviales).

Se trata de una patología de hombro propia de los 50 años por lo que fue llamada “hombro de los cincuenta” e incluso “hombro de los viejos”.

Su  expresión más obvia es el movimiento de hombro restringido o dicho de otro modo “congelado”.

Puede ser producido por decaimiento energético constitucional propio de la edad pero asociado a sobreesfuerzo o por acción agresiva a distancia desde un sistema metabólico en exceso o por Frío y Humedad internos es decir por edema en frío o finalmente por exceso de duración de la fijación inducida tras un trauma.

Cualquiera de estos cuadros etiológicos pueden producir inflamación crónica de los tejidos blandos alrededor del hombro, adherencias posteriores y restricción final de movimiento en el hombro.

Los puntos de diagnóstico en los que definimos la periartritis escapulohumeral son:

1.    Lo común es que se de en mujeres con edad alrededor de los 50 años.

2.    El dolor en el hombro, en la fase inicial del proceso, es difuso o terebrante (en lanceta), de súbita presentación y severo. Puede ser igualmente de presentación nocturna.

3.    En la fase avanzada de la periartritis puede presentarse una restricción del movimiento más severa con imposibilidad de vestirse, lavarse o peinarse como consecuencia de la atrofia muscular producida y con uno o dos puntos sumamente sensibles, por ejemplo sobre acromio o en la parte anterior del hombro.

En esta situación los movimientos activo y pasivo de la articulación del hombro están limitados, como hemos dicho, especialmente los referidos a la abducción, rotación externa y elevación.

4.    La enfermedad es de la larga duración (un mes a dos años) con posible curación natural pero más probable conclusión en secuelas propias de la atrofia muscular que puede llegar a la rigidez definitiva de la articulación del hombro.


 

PERIATRITIS ESCAPULOHUMERAL Y MEDICINA BIOLÓGICA

 

Las maniobras terapéuticas que el experto practique serán importantes en el cuidado y rehabilitación del hombro lesionado por una inflamación periartrítica reciente, de semanas de evolución o en etapa tardía. Sin embargo, será la cura fitoterápica la que corrija las causas que estén induciendo cronicidad y gravedad en el proceso.

Sea la periartritis, producida por traumatismo o por otra causas y se encuentre en su evolución situada la lesión en una etapa inicial o tardía lo primero que hay que entender al enfrentarse clínicamente a una periartritis escápulo humeral es su carácter de frío, edema y  con componente de agresión de un órgano a  otra distancia lo que le es propio.

Se trata, por tanto, de una inflamación primero y una atrofia después con edema pero en frío. La semiología clínica china define esta lesión como consecuencia de Viento Frío y Humedad Frío sobre el hombro.

En general, la periartritis de hombro será por tanto:

 

1) Decaimiento de Qi de Hígado y Riñones propio de la edad (por eso se indica la periartritis escapulohumeral como frecuente en la “cincuentena” y coincidiendo con:

2) Cierta anemia o preanemia (Vacío de Sangre).

3) Frío Humedad y Obstrucción en Jing Mai, es decir: Coincidiendo con edema en frío y obstrucción en la microcirculación, se termina por constituir un cuadro metabólico en que la lesión periarticular de hombro es posible.

 

TRATAMIENTO BIOLÓGICO: B-4, B-9, B-8 y B-14 serán los remedios más precisos que el terapeuta deberá prescribir tras certificar los síndromes en cada caso. Más F-306 será una ayuda más para corregir dolor y anquilosis.

 

 

F-306: Cinicus Benedictus, Juglans Regia, Hypericum Perforatum, Equisetum Arvense, Thymus Vulgaris.

 

 

 

 

Sin embargo la evolución de los tejidos lesionados a partir del inicio de los síntomas nos obliga a precisar la cura en dos etapas.

 


 

1ª Etapa: Fase inicial de la periartritis:

En esta fase el hombro y el brazo afectados están rígidos y contracturados, los dedos tumefactos, la sensibilidad a los cambios de tiempo será evidente y el dolor severo en hombro, constante.

Dado que es el frío bloqueado en la zona lesionada es el factor clave de la lesión el objetivo fitoterápico debe ser calentar los canales para expulsar el frío, remover obstrucciones y aliviar el dolor.

TRATAMIENTO BIOLÓGICO: Para ello, se impone B-8 y B-14 y si hay preanemia o anemia: B-9. Sin embargo, la cura específica debe ser B-268.

Este preparado constituye el instrumento directo y esencial de la rehabilitación del hombro en la etapa inicial de su lesión inflamatoria. Las plantas estudiadas para este preparado son:

Angélica, Canela, Cúrcuma deben garantizar dos roles metabólicos a la vez: Aporte de energía y drenaje sanguíneo.

Peonía, Astragali ó Ajedrea y Raíz de Notopterigic o Salvia deben inhibir el Viento agresor que desde la debilidad hepática o suprarrenal alcanza el interior del hombro. Deben igualmente calentar y estimular todo el metabolismo ligamentos, capsular y óseo del hombro.

Mirra y olibanum o equivalentes deben diluir el dolor.

 

 

2ª Etapa: Fase de lesión crónica con curación parcial natural de la periartritis escápulo humeral.

Con el tiempo los tejidos del hombro degeneran, cicatrizan, se debilitan y se reducen.

Los síntomas en esta etapa son dolor vago en el hombro y atrofia muscular. La actividad mecánica del hombro entero está disminuida y el proceso puede acompañarse de vértigos o mareos, insomnios y somnolencia.

Se impone por tanto, una fitoterapia que tonifique Hígado y Riñones, es decir que eleve el metabolismo enzimático hepático y el neuroendocrino suprarrenal puesto que la vitalidad muscular y circulatoria dependen de ellos.

Hay, por consiguiente, que rehabilitar la musculación atrofiada y activar la circulación B-4 y B-14 y si hay preanemia o anemia: B-9. La cura específica será B-269.

Este preparado tiene, por tanto, como objetivo rescatar los tejidos blandos del hombro de la fibrosis que tras la lesión inicial y la rehabilitación incorrecta se hayan constituido.

Las plantas estudiadas para este preparado son parcialmente semejantes a B-268 pero incluyendo Ramulus Mori, cuscuta y Canela.