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INFARTO DE MIOCARDIO (I.A.M.)

 

 

Nota previa: El objetivo de estas notas sobre infarto agudo de miocardio no es repetir nociones básicas sobre su etiología, patogenia y sintomatología, sino establecer un análisis básico comparativo sobre estas tres mismas cuestiones planteadas desde el paradigma médico biológico. El resultado debe ser una capacidad mayor para preveer la enfermedad y para manejar sus efectos.

 

       Definimos el infarto de miocardio como necrosis miocárdica habitualmente constituida por isquemia súbita de un segmento del músculo cardíaco miocárdico. Las arterias responsables son la arteria coronaria descendente anterior (DA), circunfleja izquierda (CJI) y arteria coronaria derecha. La estenosis por ateromatosis es la lesión más común.

       Los infartos que afectan al miocardio transmuralmente afectan al ventrículo izquierdo, pero el 15% afecta simultáneamente al ventrículo derecho (sobre todo los infartos postero inferiores del ventrículo izquierdo).

Como sabemos, el infarto agudo de miocardio constituye el episodio más dramáticamente agresivo de la clínica cardiológica en el primer mundo y ha sido objeto de estudios exhaustivos durante décadas. No obstante, es obvio en primer lugar la brutal sorpresa en la que habitualmente se presenta. La Medicina Biológica, en cambio, considera que los terrenos biológicos sobre los que se desencadena el ataque final, son claramente evaluables y por tanto deben constituir la clave de su prevención.

 

 

PATOGENIA

 

La patogenia del infarto de miocardio indica que la ulceración en el entorno de la placa ateromatosa y el vasoespasmo subsiguiente supone el desencadenante del proceso. Sin embargo, en algunos casos el espasmo vascular y la agregación plaquetaria pueden desencadenar infarto miocárdico sin la presencia de  estenosis aterosclerótica, aunque es cierto que la agregación plaquetaria parece partir siempre de la lesión endotelial producida por la placa ateromatosa.

Los infartos no transmurales no incrementan el grosor completo del miocardio y se expresan con ondas anormales en el segmento ST y en la onda T en el E.C.G. En cambio, los transmurales se caracterizan por ondas Q anormales en el E.C.G.

Los infartos subendocárdicos afectan al tercio interno del miocardio como indicación de que la presión sanguínea interna es la causante y donde, a la vez, las alteraciones circulatorias encuentran el terreno más vulnerable.

Es obvio también que la capacidad del corazón para continuar su función de bombeo depende del tamaño de la lesión miocárdica, de la combinación de posible infarto antiguo e infarto reciente y de la mayor o menor oclusión del árbol arterial coronario.

 

 

SINTOMATOLOGÍA, SIGNOS, SEÑALES

 

           El primer síntoma es el dolor subesternal y profundo, compresivo o constrictivo. Tanto la intensidad del dolor como su posible irradiación a espalda o a brazo izquierdo es el dolor propio de la angina de pecho aunque, con frecuencia, más intenso. El cuadro clínico suele acompañarse de insuficiencia ventricular izquierda, edema de pulmón, arritmias, aprensión y sensación de inminencia de muerte.

           En la exploración, el paciente se muestra pálido, agitado, con más o menos cianosis en labios, lengua, manos. El pulso se palpa filiforme, la P.A. variable (cierta hipertensión inicial) además de arritmia, bradicardia y extrasístoles en las fases iniciales de la evolución del proceso.

           Se ausculta leve apagamiento de ruidos cardíacos, soplo sistólico suave, que si es de más intensidad indica lesión cardiaca previa o roce pericárdico.

           Como es natural, las exploraciones complementarias y el tratamiento hacia el alivio del dolor, la reducción del trabajo cardiaco y el manejo de las complicaciones que se presentan son privilegio de la cardiología intrahospitalaria que se ocupará de limitar la isquemia, tratar arritmias y evacuar trombos.

           Ahora bien, aunque sobre estas bases se constituye un completo universo clínico, creemos que el estudio biológico de los terrenos en que se instala el infarto de miocardio resulta esencial no solo como propuesta preventiva, sino como garante de que no haya recidivas y de mejoría general.

 

 

INFARTO DE MIOCARDIO y MEDICINA BIOLÓGICA

 

         La relación de los cuatro terrenos biológicos en los que se explican todos los infartos de miocardio en Medicina T. China tiene como es natural, un objetivo preventivo preciso y seguro y exige, por tanto, al terapeuta capacidad para entenderlos bien. (Ver Diagnóstico Biológico).

       Por otro lado, además del mensaje preventivo estas curas suponen una garantía añadida a la que vaya implícita en la estrategia postinfarto que las unidades de cardiología proponen, en la seguridad de la no interferencia directa ni indirecta y en la seguridad de aportar un apoyo biológico general.

 

 

1)     Infarto de miocardio en terreno de vacío energético digestivo, neuroendocrino y general. (Vacío de Yang de Bazo, Riñones y Corazón).

  En esta situación el enfermo expresa frío interno y frío en abdomen, extremidades frías, aversión al frío e incluso dolor artrítico en frío, fatiga, letargia, somnolencia. En este cuadro de Vacío de Yang de Riñones y Bazo, son obvios los síntomas que los caracterizan, pero en el Vacío de Yang específico de Corazón es también obvia una debilidad cardíaca constitucional, con elocuentes episodios de pérdida de conocimiento o de colapso, de sudores espontáneos al menor esfuerzo, de lengua pálida, de palidez o cianosis en la cara, con palpitaciones o dolor transfisiante, inapetencia y voz débil. Se estará creando, por tanto, un terreno biológico exactamente constituido para determinar un infarto de miocardio.

     Esta etiología de vacío digestivo, neuroendocrino y finalmente cardíaco, debe estudiarse sin que haya duda, puesto que su clara definición nos indica el peligro y a la vez la posibilidad de cura.

     La medición adecuada del pulso y del campo emocional nos ayudará de manera precisa. El pulso será rugoso, débil, mínimo quizás, pero irregular o con pausas, hundido, filiforme. El ánimo decaído, taciturno, somnoliente, lento mentalmente.

        

TRATAMIENTO BIOLÓGICO:

 

         La estimulación precisa digestiva, cardíaca y general debe buscarse intensamente.

*    Dieta Hiposódica–Hipercaliémica y Dieta Definida nº8 y Dieta Definida nº13.

*    B- 4 (3 tomas diarias) alternas con B-4C.

*    F-81 (3 tomas diarias).

 

 

F-81 (plantas estudiadas):

Grosellero negro, Ajedrea, Acónito, Gengibre, para estimular el Yang de Riñón.

Angélica, Cardo mariano, Centáurea, Ajo.

Ginseng, para estimular el Yang de Corazón.

Hinojo, Helenio, Salvia, Ginseng, Regaliz, Jengibre, Fenogreco, Acónito, para estimular el Yang de Bazo.

Aceites esenciales: Salvia, Canela, Ajedrea, Romero.

 

 

 

2)     Infarto de miocardio en terreno de éstasis sanguíneo asociado a hipersimpatismo. Es decir, Estancamiento de Sangre.Terreno en el que, por tanto, las irritaciones y la ansiedad angustiosa forman parte de él, pero también los signos de estancamiento sanguíneo, lengua violácea, hematomas fáciles. Las coronaritis, endocarditis o miocarditis están en los antecedentes del infarto, y el dolor fijo y persistente, el dolor agudo puntual señalan igualmente el estancamiento. La equimosis lingual, la tendencia a la HTA, son dos señales específicas más. (Estancamiento de Sangre y ansiedad estresante).

       

TRATAMIENTO BIOLÓGICO:

 

        Se deduce, por tanto, una cura preventiva con “desestancantes” sanguíneos (un privilegio de la fitoterapia) y enfriadora. Una fitoterapia relajante.

*             Dieta Hiposódica-Hipercaliémica.

*             B-1 y B-3.

*             F-53 y F-401.

 

 

F-53 (plantas estudiadas):

Melisa, Espino Blanco, Celidonia, para inhibir el calor en el ámbito cardíaco.

Vinca, Borraja, Agrimonia, Milenrama, para vasodilatar.

Melisa, Meliloto, Árnica, para inhibir el dolor.

Sándalo, Salvia, Angélica, para evitar Estancamiento de Sangre y Qi.

Aceites esenciales: Salvia, Azahar.

 

 

  


 

 

 

 

 

F-401 (plantas estudiadas):

Muérdago, Azahar, Sauce, Valeriana, para corregir el exceso metabólico y relajar.

Tila, Espino blanco, Melisa, para corregir el exceso de Corazón y relajar.

Pasiflora, Fumaria, Malvavisco, para corregir el exceso mental y relajar.

Remania, Ruibarbo, Angélica, Scutelaria, Rizoma Coptidis, para corregir el bloqueo hepático, el calor por Vacío de Yin y el exceso metabólico.

Aceites esenciales: Azahar, Ylang-Ylang, Lavanda, Limón.

 

 

3)     Infarto de miocardio en terreno de Calor interno e hiperrespuesta inmunitaria (Calor Tóxico y Calor de la Sangre) asociados a estancamientos de mucosidades y sangre (Estancamiento de Sangre y Mucosidades).

 

TRATAMIENTO BIOLÓGICO:

 

*        Dieta Hiposódica-Hipercaliémica.

*        B-1 y B-16.

*        F-79.

 

 

F-79 (plantas estudiadas):

Celidonia, Melisa, para inhibir calor interno sobre corazón e hipersimpatismo.

Espino blanco, Borraja, Azahar, Valeriana, para inhibir el agobio brutal agudo del hipermetabolismo sobre el corazón.

Salvia, Angélica, para drenar Estancamiento de Sangre.

Árnica, Vinca, para coartar el dolor.

Mandarina, Semen trichosantis, Acebo, Pinellia, para disipar calor y mucosidades.

Agrimonia, para estimular la acción vagal.

Aceites esenciales: Salvia, Azahar.

 

 

 

 

4)     Infarto de miocardio en terreno, menos frecuente que los dos anteriores, de bloqueo torácico por acumulación de líquido en pulmón del que se desprende una agresión directa a corazón. En acupuntura se define este terreno como “Obstrucción en el pecho debida a acumulación de Humedad que invade el Pulmón con Qi a contracorriente”.

    Este terreno pueden observarse claramente en la opresión torácica con sensación de ahogo, en el proceso enfisematoso, en el asma bronquial, en la disnea, en el agobio anginoso y en algo muy característico de este cuadro: Hipersialorrea.

       

TRATAMIENTO BIOLÓGICO:

 

        El bloqueo energético sobre corazón exige una cura muy determinada en la experiencia clínica china. Se impone cura que transforme la humedad y neutralice la energía que del pulmón agobia el corazón.

 

 

*             Dieta Hiposódica -Hipercalémica y desecadora. (Dieta Definida nº12 y Dieta Definida nº13).

*             B-3QH y B-7.

*     F-83.

 

 

F-83 (plantas estudiadas):

Mandarina, Pruni armeniaca, Magnolia, Poria, Cebada, Artemisa, Agastaches.

 

 

5)     Infarto de miocardio en terreno de Vacío de Qi y de Yin de Pulmón y de Corazón.

Esta situación expresa un decaimiento energético cardíaco y pulmonar que puede ser la expresión de bronquitis crónicas, la tuberculosis pulmonar, la fatiga al esfuerzo o al subir, el reumatismo cardíaco o las alteraciones coronarias. Ahora bien, a este terreno de debilidad cardioplumonar se asocia otro terreno de disfunción neuroendocrina (Vacío de Yin) que se expresa con sus síntomas propios como sed y boca seca, la sudoración y sofocos espontáneos, la lengua sin capa (más o menos roja según el terreno sea de más o menos Vacío de Yin). Esta alteración sobre el cuadro ya constituido de deficiencia cardiopulmonar, supone el decisivo factor final que dispara el infarto.

 

TRATAMIENTO BIOLÓGICO:

 

        El conocimiento de los síntomas, Vacío de Yin de Corazón y Pulmón y Vacío de Qi y de su sintomatología es, por tanto, esencial para entender este terreno y prevenir la enfermedad.

*             Dieta Hiposódica- Hipercalémica.

*             B- 5, B- 4 (alternarlas).

*             F-60 y F-65 (Alternarlos).

 

 

F-60 (plantas estudiadas):

Valeriana, Espino blanco, para protección antiictus.

Angélica, Helenio, para tonificar “Sangre de Corazón” y Vacío de Yin.

Borraja, Fresno, Ulmaria, Vitex agnus castus, Meliloto, Pasiflora, Remania, Bolsa de pastor, para equilibrar el Vacío de Yin.

Aceites esenciales: Ylang ylang, Azahar.

 

 

 

 

F-65 (plantas estudiadas):

Fucus, Nogal, Castaño de indias, para actuar sobre Frío-Vac-io energético general.

Hinojo, Ginseng, Tusílago, Drosera, Gengibre, Centáurea, para estimular el Qi de Pulmón.

Salvia, Angélica, Canela, Regaliz, Hinojo, Fenogreco, para movilizar la sangre y la energía.

Aceites esenciales: Salvia, Canela.