NATUROPATÍA: MEDICINA NATURAL, MEDICINA ALTERNATIVA, Y NO MEDICINA COMPLEMENTARIA.
La Naturopatía es una filosofía de vida, como tal tiene sus propias normas y es ante todo Bioenergética, nunca puede ser una medicina clínica halopática, a no ser que sus practicantes olviden sus conocimientos clínicos y se dediquen al estudio de la naturaleza y su fuerza curativa (vir medicatrix curantur). Es como si un cura católico dijera que es comunista, aunque tengan cosas en común, es imposible mezclar a Dios con Marx o Engels.
La medicina halopática si hace medicina complementaria cuando prescribe tratamientos naturistas, hace sus diagnósticos y sustituye medicamentos químicos por otros medicamentos llamados naturales, a eso sí lo llamamos medicina complementaria.
En la Medicina Tradicional China (MTCH) la acupuntura no es sólo pinchar puntos que corrigen síntomas sino canalizar meridianos y cambiar hábitos de vida.
Durante 30 años he venido luchando por el reconocimiento y aceptación de la Medicina Natural eliminando el mito de que los profesionales, estudiosos de estas técnicas natural es fueran tachados de curanderos, sin despreciar a estos, los buenos claro. Parece que esto está llegando a su fin y profesionales compañeros de entonces han luchado con las autoridades sanitarias y educativas españolas.
Hace 30 años, la primera promoción de naturópatas creó la primera escuela de medicina natural en Barcelona; éramos a la vez alumnos y profesores y cada uno aportaba lo que sabía. Fue FEDINE (Federación Española de Diplomados Nacionales y Extranjeros) la que nos protegió, como consecuencia de ello y para poder luchar contra los poderes fácticos creamos un Sindicato Profesional, único por su cariz profesional, y fui desde entonces su secretario general, como anécdota para poder aprobar el Sindicato de profesionales alegamos que en Europa había ya un Sindicato de profesionales prostitutas, en Holanda y algún otro país de la Unión Europea.
El Sindicato de Profesionales de Técnicos Sanitarios Alternativos (SINTECSA) necesitaba un reconocimiento de profesiones e instó a la administración a conceder un epígrafe recogido en un Real Decreto 1175/1990, donde se regula una rúbrica que clasifica a los profesionales que ejercen Acupuntura, Quiromasaje, Homeopatía, Naturopatia, Osteopatía, Bioenergética entre otras. Conseguimos desde el Sindicato la defensa de dos sentencias de Ley que crean jurisprudencia y que dice: que practicar la medicina natural por profesionales no médicos no es delito de intrusismo, porque en las facultades de medicina española no existe referencia de estas técnicas naturales. También defendimos con uñas y dientes la profesión ante el Tribunal Constitucional y publicando la sentencia en la revista La Ley también creando jurisprudencia.
En la década de los 80 llegamos a la Unión Europea y ésta reconoció la existencia de la medicina alternativa y dictó resolución dando potestad a los estados miembros para que fueran ellos los que reconocieran la Medicina Natural. Así llegamos, en Cataluña (España), al futuro proyecto de ley de las medicinas alternativas «[Enhorabuena!»
Los profesionales españoles han sido pioneros en el mundo de estas técnicas ancestrales.
En la década de 1990 se crea IBERCIENSA (Asociación Iberoamericana de Titulados Superiores en Ciencias de la Salud), de la que soy presidente desde su fundación. Esta asociación fue declarada de interés científico sanitario por la comunidad de Madrid y viene colaborando con la OMS (Organización Mundial de la Salud) en la creación de la primera universidad de medicina natural en el mundo.
Tanto SINTECSA como IBERCIENSA en colaboración con FORCEM dan cursos de perfeccionamiento para profesionales.
Mi inquietud es tal que, con el fin de dar a la profesión un cariz científico y de investigación creé la Fundación Europea de Medicinas Alternativas (FEMA) y cuento con unos patronos de reconocido prestigio tanto en España como en Europa, las investigaciones se están haciendo en el mundo de las plantas medicinales colaborando con investigadores de gran renombre así como con escuelas colaboradoras en Europa y en América, y tenemos un programa de colaboración con una emisora de radio en Estados Unidos para el mundo hispanohablante, que defiende nuestras investigaciones, por todo ello creo que es el momento de poder colaborar y trabajar en equipo con la medicina convencional halopática y que nuestros logros sean válidos para toda la humanidad; por nuestra parte siempre estaremos abiertos al diálogo.